A un dedo de Myanmar 7


El tiempo que pasamos en Garaawé fue increíble y no lo hemos pasamos nada mal tampoco en ninguno de los otros lugares de Tailandia en los que hemos estado, por algo alargamos el visado. Sin embargo, viajando por los lugares más conocidos de Tailandia te das cuenta de que algo está mal. La gente está cansada del turismo y el turismo no se lo pone nada fácil. El turismo de borrachera y en busca de la prostitución no debe ser fácil de aguantar. En las islas hablas con gente que te habla de lo bordes que son los Tailandeses o de los timos que han sufrido. Algo está mal porque se supone que Tailandia es el país de Buda y de la sonrisa. “De la falsa sonrisa” nos decían algunos. Es difícil ponerlo en palaras, por eso os dejamos este blog que es capaz de describir de maravilla lo que vimos: tailandia explota impresiones.

Aunque teníamos un poco esa sensación, no hay que confundirse, Tailandia es un país maravilloso y nos sentimos a gusto en él, solo que de vez en cuando algo chirria y no creemos que sean los Tailandeses.

Estas sensaciones e impresiones nos llevaron a plantearnos nuestro viaje de Ayutthaya hasta Mae Sot, la frontera con Myanmar, haciendo dedo. Habíamos leído que en Tailandia era sencillo y nos decidimos a echarnos a la carretera para conocer otra Tailandia.

Al final conseguimos llegar a Mae Sot recorriendo cerca de 900Km a dedo y pasando por Lopburi, Kanchanaburi , Erawan y otras ciudades nada conocidas en las que paramos por uno u otro motivo.

A la carretera

El primer día que nos echamos a la carretera y en menos de 10 minutos nos había parado una pickup, no podían llevarnos y tampoco entendían muy bien que queríamos hacer. Fueron a una tienda en la que explicamos a un hombre que sabía inglés nuestra situación y lo que queríamos hacer y se pusieron a hablar en tailandés. Al final nos querían llevar a la estación de tren. Después de negarnos, otra pickup que pasaba por allí nos recogió para llevarnos a la autopista.

Llegamos a la autopista y el conductor y su hijo decidieron que no era buen sitio para que hiciésemos autoestop, así que nos llevaron 50Km más. Resulta que no iban a ningun sitio en concreto, solo habían salido a dar un paseo, así que por qué no desviarse 50Km de nada para ir a llevar a unos “Falang” (extranjeros en tailandés).

Padre e hijo después de desviarse 50Km para llevarnos

Padre e hijo después de desviarse 50Km para llevarnos

Empezábamos nuestro primer día con una gran experiencia, llegando a Lopburi rápidamente y con sólo un cambio de vehículo. Un subidón para nuestra confianza y una nueva experiencia con la gente Tailandesa.

Una larga jornada!

El segundo día de autoestop ya nos costó un poquito más ya que queríamos hacer 180 km. Tardamos 8 horas en llegar a Kanchanaburi. En Suphan Buri, una ciudad situada a 70 km de nuestro destino, nos quedamos encallados. Nadie nos cogía o si lo hacía era para unos pocos kilómetros, que tampoco está de más porque te ahorras andar. El problema era que se trataba de una ciudad enorme, y no podíamos plantarnos en medio de la calle a que nos parasen. Nos pusimos a caminar hacia la autopista pero no llegábamos nunca y el sol apretaba cada vez más. Después de comer seguimos caminando y sobre las 15h, con el ánimo por lo suelos y creyendo que lo que estábamos haciendo era una estupidez, un hombre nos paró y bajó del coche pidiendo disculpas. Nostros dijimos, “perdón de qué?!” Resulta que el hombre había pasado con el coche y nos había visto, quiso dar la vuelta pero no pudo hacerlo hasta 1km más adelante. Y nos pedía disculpas porque no había podido dar la vuelta antes! Para comérselo! Tuvimos un trayecto la mar de entretenido. Resulta que vivía en la Universidad de Kanchanaburi ya que era profesor de máster en Geografía y Desarrollo. Nos dejó en la calle de los turistas y nos recomendó el hostal más barato en el que habíamos estado hasta entonces en el país. Todo un encanto!

El conductor que nos acercó a Lopburi

El conductor que nos acercó a Lopburi

Cuidado policia!

Nos encontrábamos en la carretera, a las afueras de una ciudad, tratando de parar a coches sin ningún éxito en nuestro segundo día, cuando un policía motorizado se paró a nuestro lado, se bajó de la moto y empezó a hacernos preguntas. “A dónde vais? De dónde venis hoy? Cuánto tiempo llevais viajando por Tailandia?” Y preguntas de esa clase. Al verlo venir ya nos asustamos: habíamos leído que se podía hacer autoestop en Tailandia, pero estaríamos mal colocados? Se puede hacer en todos sitios? Llevábamos más de un mes en el país y aunque teníamos la extensión del visado temimos que quisiera pedirnos el pasaporte. Nos quedamos super sorprendidos cuando el policía se puso a parar coches, con ayuda de otro compañero que se le unió, hasta que consiguió que uno nos llevara. Además como el tiempo en Tailandia es muy caluroso nos dió una botella de agua. Fue toda una sorpresa!

Haciendo autoestop cpn la policia tailandesa

Haciendo autoestop con la policia tailandesa

Autoestop en un parque nacional, es posible?

Al parecer aquí es posible hacer autoestop prácticamente en cualquier lado. Creíamos que sería complicado ya que sólo encontraríamos autobuses o taxis hacia el Parque Nacional de Erawan , pero resulta que también hay gente que trabaja en el susodicho parque. Y fue así como nos paró un encantador abuelito que decía trabajar de mécanico, o algo así entendimos. Nos llevó hasta la mismisa puerta. Cruzamos pocas palabras pero muchas sonrisas 🙂

Último tramo

El último tramo nos preocupaba, queríamos hacer 522 Km desde Kanchanaburi hasta Mae Sot. La ida y vuelta al parque nacional había ido muy bien, pero el recuerdo del viaje a Kanchanaburi nos lo hacía ver difícil. Así que nos propusimos hacer unos 100 ó 120 km ese día. Hicimos más de 405 km gracias a gente amable y buena! Por qué sí! Hay mucha gente buena en el mundo dispuesta a ayudarte. Una vez entienden que estás haciendo autoestop porque quieres y no porque no tengas dinero, te intentan ayudar en lo que sea. Ese día nos topamos con una familia encantadora que no sabía decir más que dos o tres palabras en inglés pero que nos acercó más de 50 km. Roser jugaba con los niños en la parte trasera del coche, con ellos no hacen falta grandes palabras.

Más tarde nos paró un chico tailandés que tenía un super acento británico, cosa que es muy extraña. Se quedó alucinado con lo que hacíamos, ya que allí es impensable excepto para los monjes, y aunque en un principio no nos quería llevar cambió de opinión al enterarse de que ese día llevábamos 350Km haciendo autoestop y nos llevó más de 100 km. Estuvimos hablando durante todo el trayecto y quedamos en vernos a nuestra vuelta a Tailandia. Por otra parte, ese mismo día por la mañana, nos paró una pareja que nos ignoró durante una hora entera de trayecto. Esa no era para nada nuestra intención al hacer autoestop, pero no puede salir siempre todo a pedir de boca. Con los demás conductores del día tuvimos más suerte. Otra pareja que nos paró, por ejemplo, quiso conocernos y estuvimos conversando un buen rato.

Nuestro primer y último camion

Nuestro primer y último camión

A 80km de la frontera

Al reemprender el viaje después de dormir en un pueblo donde no parecían estar acostumbrados a ver muchos extranjeros nos echamos a la carretera super animados. El día anterior había sido un éxito. Sin ni siquiera pedirlo, a los 5 minutos de andar nos paró un coche que iba cruce con la carretera que queríamos tomar para ir a la frontera. Era el último día de autoestop y nuestro “hasta luego” a Tailandia. En cuanto nos pusimos en el cruce un camión nos paró diciendo que él también iba a Mae Sot. Ya lo teníamos.

A 80 Km de la frontera

A 80Km de la frontera

Pobres criaturas

Eso es lo que debían pensar muchos de los que nos pararon porque nos ofrecían dinero para comida o para poder tomar el bus o el tren. En los primeros trayectos decíamos siempre que “No money” para que entendieran que no queríamos pagar por el treyecto. Esta frase se convirtió casi en un problema porque encontramos a más de uno que, pese a no querer llevarnos, insistía en darnos dinero. No siempre fue fácil hacerles entender que no podíamos aceptar dinero, aunque al final parece que se acababan covenciendo de ello. Al final optamos por explicar que ibamos parando coches o andando si no podíamos parar coches. Eso parecía que lo entendian mejor. Aún así más de un conductor quedaba preocupado y terminábamos en estacions de autobuses, miniVans, trenes o taxis, pero siempre con la mejor intención del mundo!

Recuento total de coches desde Ayutthaya a Mae Sot: 13 pick-ups, 6 coches normales y 1 camión.


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7 ideas sobre “A un dedo de Myanmar

    • Roser y Dani Autor

      Hola chicas!Qué ilusión vuestro comentario! Se nos pasó completamente deciros que ibamos a publicar vuestra entrada en nuestro blog. Nos pareció que lo describiais a la perfección! 🙂 La experiencia haciendo autoestop fue de lo más enriquecedora. Por dónde andáis ahora?
      Un saludo desde Myanmar

  • Luis

    Esto de ir de mochileros veo que os lo habeis tomado en serio. En todo caso, la experiencia es del todo interesante para conocer la gente de cada lugar, incluidos los escasamente simpaticos, nadie es perfecto.

  • Marta

    Vaya aventura.. Me alegra saber que hay gente buena por el mundo, hace conservar un poco mas la fe en la humanidad hahaha.
    Eso si, vigilad a quien parais!
    un besi 🙂

  • M. José

    Cuantas aventuras estais viviendo, y te encuentras con buenas personas en todas partes, claro que no hay que fiarse de todo el mundo. Pero desde los medios de comunicación siempre oimos lo malo. Muchos besos