Jodhpur: sufriendo la personalidad india. 10


Cuando vienes a un país como la India vienes avisado: cuidado con las estafas. Después de 3 semanas por el país hasta te sientes orgulloso de que no te hayan estafado. Si que es cierto que no siempre pagas un precio justo por los rickshaws pero el día que ves que pagas lo mismo que una pareja india hasta te sientes contento. Cuando empiezas a ser capaz de sacar el te a 5 rupias y los plátanos a 2, sientes que más o menos empiezas a dominar esto del regateo. Luego viene cuando te la acaban colando.

Queríamos ir a Jodhpur desde Udaipur así que nos dirigimos a comprar los tiquets a la estación de autobuses. En la ventanilla de la estación el propio vendedor de tickets nos informó que no nos los podía vender, que no había ningún bus del gobierno (local) que fuese de Udaipur a Jodphur. Y claro, esa te la cuelan. Porque estás en la propia estación, porque te lo está diciendo el mismo que les está vendiendo los tickets a los indios y porque la información por internet no abunda. Al final compramos los tickets a una compañía privada. El día D te presentas en la estación y te informan que sí que hay bus local, pero que por lo visto te la han colado. Así que nada, te vas con la compañía privada en un bus muy incómodo hacia Jodhpur. Como no conoces la ciudad a donde vas le preguntas amablemente al del asiento de atrás por la parada de Jodhpur. Como tampoco te fias de los indios, lo preguntas 3 o 4 veces más. El dilema aparece cuando los 4 a los que has preguntado te dicen cosas distintas.

A las 4:30 de la mañana el autobusero te despierta y te hace bajar diciéndote que esa es tu parada. Te parece extraño porque se suponía que hasta las 6 de la mañana no llegabas, pero si él lo dice… Al preguntar por donde queda la estación de tren te dicen que está a 3 Km. Te cabreas porque al mirarlo en google maps te marcaba que estaba al lado de la estación de autobuses. En fin, a las 4:30 sin haber dormido no te queda otra: te pones a discutir en inglés.

– La parada de bus está al lado de las estación de tren.

– No, está a 3 Km.

– No, está a 2 minutos andando desde la parada de bus.

– Cierto, pero este autobus no para en esa parada.

– Como que no para? Porque?

– Porque ya no para.

– Cual es la próxima parada?

– Vale, volved a subir al bus.

Total, al final acabas donde tenías que acabar, sorprendido de que todos en el bus te intenten engañar de esa manera. Todos menos un chico indio que estaba tan sorprendido como nosotros que el bus no parase en la parada. Pero si él también iba allí! Al final consigues llegar a la estación de tren y te dispones a sacar los tickets. Cola, codazos, empujones… Resulta que ese mostrador no es. Te mandan a otro, al que vas para descubrir que tampoco es. Te mandan fuera de la estación de tren. Antes de salir, por tu desconfianza natural, le preguntas a un militar. Te manda al primer mostrador. El que no era. A todo esto Dani con fiebre. Decidimos irnos a Jaiselmer lo antes posible y que pueda ir al médico. Roser se mete en la cola de “sólo mujeres”. Recibe empujones e imprecaciones en hindi de todas clases. Una mujer nos intenta explicar que allí no podemos comprar los tickets. Al final Roser se pone a gritar también. Y porqué no? Allí donde fueras haz lo que vieras. Tanto crecía el tono de la pelea que al final el hombre de la ventanilla golpea con fuerza el cristal y por fin podemos comprar los tickets.

Así acabó nuestro paso por Jodhpur, no sabemos si volveremos a intentar ir. Al menos Roser pudo comprar el te por 5 rupias. Aunque después de largas discusiones sobre el verdadero precio para los locales.

Sentimos no poner ninguna foto, pero entre los codazos, discusiones y la “comodidad” del bus se hacia difícil sacar la cámara de fotos.


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10 ideas sobre “Jodhpur: sufriendo la personalidad india.

  • Luis

    Vaya, siempre pensé que los oriundos de la India eran muy buena gente. O sea que la gente por tener menos no es mejor, supongo que al ver que sois occidentales buscan sacar tajada. Bueno también se hace por aqui, el problema es que no se llega a engañar de esa forma y con esa cara, deben estar acostumbrados a esos usos y tenerlos muy interiorizados. De todas formas, tened cuidado pues no dejais de ser forasteros para ellos.

    • Roser y Dani Autor

      Son buena gente en general, pero como en todos los países siempre hay quien te la acaba colando. Además la masificación de turismo ayuda a que se conviertan en acosadores, desde el niño más humilde hasta el vendedor o conductor de turno. Simplemente hay que acostumbrarse e intentar cambiar el chip!

  • M. José

    Madre mía que gente más caradura, eso que lo hacen expresamente para fastidiar a los turistas. A mi me indigna que sean así. Bueno menos mal que ya ha pasado, pero OJO, que viendo lo visto, no os fieis ni un pelo. Besos y

    • Roser y Dani Autor

      Nosotros lo vemos como caraduras pero es su manera de actuar, entre ellos también lo hacen, no es por que seamos nosotros los extranjeros. Tendremos que acostumbrarnos 🙂

  • Mireia

    Bueno….supongo que algun “pequeño” inconveniente teniais que pasar..y ojala solo quede en esto,la preceptiva tomadura de pelo mas o menos general….ya remitio la fiebre???jajaja Roser gritando cual loca!!! Eso si que lo teniais que haber grabado,jajaja!!!
    Adeuuuuu!

    • Roser y Dani Autor

      Hola Mireia! Alfinal los incovenientes forman parte del viaje, son anécdotas que recuerdas y con las que te ries. Esta es de la flojas por suerte! Lo de gritar te sale instintivo cuando estás apoyando todo el peso de tu cuerpo en un solo pie y tienes a 40 indias empujándote por los 4 lados jajaja
      La fiebre ha remitido ya, gracias!
      Un saludo 🙂

    • Roser y Dani Autor

      Pues sí! La mayoría de las veces es sencillo, pero cuando suceden estas cosas odias a la humanidad. Aun no entendemos qué gana la persona que te miente, supongo que tendremos que descubrirlo 😉