Auschwitz: un terrible recordatorio 2


Era un día gris y frío. El autobús nos dejó justo a las puertas, mientras caminábamos poniéndonos las mil y una capas como cebollas, podíamos notar una atmósfera diferente. Algo había cambiado en pocos metros. Pasamos por un estricto control de seguridad y enseñamos nuestra entrada. Ya estábamos dentro. Nos recibía la famosa frase, esa cínica sentencia que recibió a millones de personas: Arbeit Macht Frei. “El trabajo os hará libres”. Alambres de espinos, suelos helados o nevados en algunos momentos y barracones de arcilla comforman lo que fue el matadero humano más conocido de la historia mundial: Auschwitz.

Arbeit Macht Frei

Arbeit Macht Frei

A día de hoy los barracones no son ya zonas de reclusión o de muerte. Se han convertido en salas de exposición que intentan que lo que allí sucedió no sea nunca olvidado. A todos nos ha llegado la historia de Auschwitz. El cine y la literatura se han encargado de ello y aún con ello, Auschwitz es un mudo testimonio que resulta aterrador. No por los barracones, que no son más que edificaciones de ladrillo, no por las rejas de alambre de espino, ni siquiera por la famosa entrada, si algo hace que Auschwitz resulte sobrecogedor son las miles y miles de historias personales que encierra cada barracón. Historias que se pueden corresponder casi una a una, con atrocidades que se cometieron en aquel lugar y que quedaron perfectamente documentadas por una burocracia intachable.

Auswitch 1

Auswitch 1

El campo de Auschwitz-Birkenau (Auschwitz II) fue quizás el que más nos impactó. Nada queda del campo salvo ruinas de las cámaras de gas y las famosas vías de tren que tantas veces se mencionan al hablar de este campo. La ausencia, en este caso habla más que los perfectos barracones del primer campo. Cuando los rusos entraron a Auswitch-Birkenau destruyeron lo que los alemanes no habían conseguido destruir todavía en su afán por borrar una página escrita con sangre en su historia.

Coincidimos en este campo con una delegación del ejercito Israelí. Marchaban bajo el toque de trompeta, pisando el suelo helado del campo mientras acompañaban a un hombre que más adelante recibiría las condolencias de todos ellos junto con una urna. Una visión que fue una dura prueba para nosotros y seguramente mucho peor para ellos.

Las vias entrando a Auswitch-Birkenau

Las vias entrando a Auswitch-Birkenau

Auschwitz es un terrible recordatorio. Es un recordatorio de lo que el ser humano es capaz de llegar a hacer. Es un recordatorio de que escudándose en la autoridad el ser humano puede llegar a degradarse hasta niveles nunca vistos. Es un recordatorio para todos nosotros de lo que jamás debe ser repetido. Es por ello que los campos de Auschwitz y Auschwitz-Birkenau merecen una visita.

Auschwitz II

Auschwitz II

INFORMACIÓN ADICIONAL

La entrada al Museo de Auschwitz es totalmente gratuita. Es conveniente reservar desde la página web la hora de llegada antes de ir al centro, ya que hay cupos de personas por horas. Además se puede solicitar un guía en el idioma que se quiera con un coste de unos 35€ por persona. Si se quiere ir por libre, las salas están están llenas de información, vídeos y documentos en inglés, alemán y polaco. No existe un servicio de audioguía.

Desde el Museo de Auschwitz hacia Auschwitz – Birkenau hay lanzaderas gratuitas que pasan cada 20 minutos en ambos sentidos, se encuentran a 5km la una de la otra. La duracion total de la visita es de entre 4 y 6 horas. Los horarios varían según la época del año. En invierno (cuando nosotros fuimos) abre desde las 8:00h hasta las 15:00h. Hay estrictos controles de seguridad y medidas concretas para las bolsas o mochilas. Consultad en la web para más información.


Dejar un Comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

2 Comentarios en “Auschwitz: un terrible recordatorio