Los colores de Praga 3


Con las legañas pegadas a los ojos llegábamos desde Varsovia a Praga. Tan pronto llegamos, a las 5 de la madrugada, que decidimos esperar en la estación de autobuses hasta que se hiciera de día para ir en busca de nuestro hostal y poder salir a explorar esta preciosa ciudad.

Las calles de Praga estaban desiertas y pudimos ver como asomaba el sol desde el río Moldova. Aún no éramos conscientes del lujo que significaba pasear por las calles desiertas de la ciudad, sólo para nosotros.

El famoso reloj astrónomico

El famoso reloj astrónomico

Habíamos leído que cada día había FREE walking tour en el centro del pueblo y, ya el primer día, sin saber muy bien por donde andábamos nos encontramos con los paraguas de diferentes colores. En Praga hay una grandísima competencia entre las empresas de visitas guiadas y paseándote por allí un rato acabarás con los bolsillos llenos de panfletos que ofrecen la misma visita a la misma hora. Te ponen en un aprieto, pero alfinal decidimos irnos con la primera que nos topamos, los White Umbrella Tours. La verdad es que nos encantó la guía y las 2 horas y media que duró la visita. Aprendimos mucho sobre la historia del país y la ciudad y, además, descubrimos el funcionamiento del famoso reloj astronómico.

La parte trasera de la Catedral de San Vito

La parte trasera de la Catedral de San Vito

La Torre del Polvorín

La Torre del Polvorín

Praga nos enamoró por sus callejuelas adoquinadas, por sus mercadillos navideños y por el ambiente de cuento de princesas y príncipes. La Torre del Polvorín, el puente de Carlos, el castillo, la catedral de San Vito son lugares preciosos y recomendados… Pero hay una Praga poco conocida por los turistas y viajeros que pasan por allí. La gente suele centrarse en la plaza del mercado y la parte histórica, quedando esta al lado izquierdo del río; mientras que los que cruzan a la derecha van directos al Castillo. Resulta que bordeando las parte derecha del río también existe una Praga llena de colores y edificios del siglo XX preciosos. Nos sorprendió no ver a nadie paseando por allí, a parte de los checos que viven o trabajan en la zona. Nos gusta traspasar los límites de las zonas turísticas y nos encantó ver estar zona “virgen” de turistas para nosotros solitos, que además rebosa de vida.

Colores y más colores

Colores y más colores

En lo alto de la colina

En lo alto de la colina

Además, aprovechando que se está en este lado del río, recomendamos subir a la colina que hay cerca del castillo, desde allí se tienen unas vistas preciosa de la ciudad y un bonito paseo que desciende hacia la zona nueva y poco transitada de la ciudad.

Sin duda, Praga es una ciudad con un encanto y magia especial. Atrapada en el tiempo y con rincones por descubrir. No nos cansamos de ver desde mil y una perspectivas el “skyline” de la ciudad desde el puente de Carlos. Cuál os gusta más, el lado derecho (del castillo) o el izquierdo?

Dejadlo en los comentarios. 🙂

Lado izquierdo del río Moldova, dirección centro histórico

Lado izquierdo del río Moldova, dirección centro histórico

 

Lado derecho del río Moldova. Dirección Castillo

Lado derecho del río Moldova. Dirección Castillo


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3 Comentarios en “Los colores de Praga